flora y fauna variadas en su interior y muchos recuerdos de juventud, ese medio corazoncito navarro mio se dispara allí...
me gusta ver despertar la ciudad en días de fiesta, pasear por sus calles silenciosas, ver como poco a poco se despereza...y eso en Pamplona con ese frío os aseguro que es de tener una moral...
camino a la Ciudadela me encontré con dos otoños frente a frente, el de la vida y el de la narturaleza...








